“Nosotros participamos en este proyecto desde 2002 y ya acogimos a dos niños, una adolescente de 15 años durante seis meses, hasta que su madre se recuperó de su enfermedad, y un niño que sigue viniendo a nuestra casa todos los fines de semana. Esto supone para nosotros una forma de contribuir con nuestra comunidad; una forma de ser solidarios con los que más lo necesitan: los niños”.