Tiene como objetivo que familias voluntarias acojan temporalmente en su hogar a niños, niñas y adolescentes de aquellas familias que están pasando por unha situación de crisis temporal que les impide atender adecuadamente a sus hijos e hijas.

Los acogedores tienen como misión mantener la estabilidad del menor y facilitarle los cuidados, seguridad y educación que precisan mientras se solucionan las circunstancias que le impiden mantener su vida con su familia.

Este programa se desarrolla desde 1995 y ya son 300 las familias gallegas, de una o varias personas, las que colaboran con nosotros, recibiendo asesoramiento constante por parte de psicólogos y trabajadores sociales así como formación especializada.


¿Qué diferencia hay entre acogimiento y adopción?

El acogimiento familiar no es, en ningún caso, una adopción. El objetivo de una adopción es proporcionar un padre y/o una madre a aquellos menores que lo precisen. El acogimiento busca un entorno familiar estable que apoye a la familia de origen mientras se soluciona una situación problemática transitoria. Por tanto, el acogimiento familiar no es definitivo, sino que dura hasta que el menor retorna con su familia de origen.

Esta medida supone una alternativa al internamento de menores en los centros y ofrece la posibilidad de integrarlos en otro núcleo familiar a la espera de que cambien las circunstancias que motivaron el acogimiento.


¿Qué tipos de acogimiento familiar existen?

• Acogimiento familiar con convivencia plena. Consiste en la convivencia plena con la familia acogedora mientras dura el acogimiento.

• Acogimiento de día. Este acogimiento tiene lugar de mañana a noche, y el menor regresa con su familia de origen al finalizar el día.

• Acogimiento de fin de semana y vacaciones. Se lleva a cabo durante los periodos vacacionales y de fin de semana. Es adecuado, sobre todo, para niños y niñas que tienen entre 9 y 14 años.